Ambas se acomodan como si estuviesen en uno de los rincones de sus casas. Claro, el aula de docencia es cuasi un hogar para Johanna Bastidas, jefa de departamento de docencia e investigación y Analía Lucero, del área de residencias del departamento de docencia.

El departamento de docencia mantiene una estrecha relación con la Cooperadora. Resulta fundamental la capacitación del personal médico y no médico teniendo en cuenta que es un factor que, en última instancia, mejora la calidad de atención de los pacientes. Y ese es uno de los objetivos de la Cooperadora del hospital.

Johanna Bastias se formó en la Universidad del Comahue y realizó su residencia en el hospital en terapia intensiva de adultos. A partir de allí, trabajó en la terapia intensiva de adultos y fue instructora de residentes de terapia hasta que, un par de años atrás, inició su proceso en la docencia y la gestión.

“Nosotros tenemos un vínculo muy especial con la Cooperadora porque recibimos mucho apoyo en nuestros proyectos. Y el hecho de tener esa Cooperadora nos permite en pensar en adquirir equipamiento, mejorar servicios y también programar jornadas. Nos sentimos siempre muy acompañados, tanto con la anterior gestión como la actual”, indica Johanna Bastidas. Y reafirma: “No sólo fue una cuestión de colaboración sino también de escucha. Hay cosas muy específicas de nuestro sector y por eso es tan importante y necesitás explicar, que te escuchen y dimensionen el impacto que podría tener determinada ayuda. No sólo económica sino en otras situaciones porque ese gesto de confianza, de pertenencia y de entrega total es también muy valioso”.

Analía Lucero escucha a su compañera y asiente. “A veces no es tan visible como se traslada toda esta ayuda a los pacientes, pero es así. Por ejemplo, estamos realizando un curso de Lengua de Señas. Y es muy valioso porque esa capacitación deriva en un mejor tratamiento y un mejor acompañamiento del paciente”, agrega. Analía es nacida y criada en Neuquén y se formó como kinesióloga en la Universidad Nacional de Córdoba. A su regreso, ingresó inmediatamente en el hospital y lleva 20 años trabajando en el Castro Rendón. Fue instructora de residentes y actualmente trabaja en el sector de residencias del departamento de docencia. Al igual que su compañera, destaca que el acompañamiento no sólo está centrado en lo económico. “Hay cuestiones simbólicas que no están referidas a una obra o a una estructura. Hay gestos que son importantes y tan representativos como un aporte económico”, dice.

Johanna enfatiza en el concepto de acompañamiento. “Siempre están presentes en las jornadas administrativas. Impecables siempre y trabajando codo a codo. El obsequio no es lo importante ante una situación particular, sino que estén, que vengan, que nos escuchen. Eso es un montón para nosotros. Ese acompañamiento es un montón”, agrega. Y aporta Analía: “Comprar algo o aportar algo es sólo una parte. Hay toda otra parte que es la gestión de buscarlo, traerlo, estar presentes. Siempre están”.

About the author : l0061326